NO SE PIERDAN LAS PREDICCIONES DEL 2016 POR SOLANGE y MUY PRONTO PREDICCIONES PRESIDENCIALES DE PERU

 

HOMENAJE A LOS PADRES EN SU DIA PAPA: NO TE METAS EN MI VIDA

 


Hoy que estoy profundizando mis estudios teológicos en la familia, recordaba una ocasión en que escuche a un joven grítale a su padre:
No te metas en mi vida.
Esta frase caló hondamente en mí, tanto, que frecuentemente la recuerdo y comento en mis conferencias con padres e hijos. Si en vez de sacerdote, hubiese optado por ser padre de familia, ¿Qué respondería a esa pregunta inquisitiva de mi hijo? Esta podría ser mi respuesta:
¡¡Hijo, un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tú te has metido en la mía!!
Hace muchos años, gracias a Dios, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo. Aún antes de nacer, mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo. Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla. Los últimos meses antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir. Los gastos aumentaron increíblemente, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprar todo un guardarropa, una cuna, todo lo que pudiera, con tal de que tú estuvieras y tuvieras lo mejor posible….
¿No te metas en mi vida?
Llegó el día en que naciste. Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer, otras te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos qué hacer, pues no sabíamos que te sucedía y hasta llorábamos contigo…
¿No te metas en mi vida?
Empezaste a caminar, yo no se cuando he tenido que estar más detrás de “ti”, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabias. Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver el partido de mi equipo favorito, porque tenía que salir detrás de ti para evitar que te lastimaras…
¿No te metas en mi vida?
Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar a mi trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve que entrar contigo a la escuela, para que fueras tomando confianza. A las pocas semanas no sólo ya no pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.
¿No te metas en mi vida?
Seguiste creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y pasáramos por ti una calle después, porque ya eras “cool”, no querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos sin que te volvieras en contra de nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos “desconocidos” para ti.
¿No te metas en mi vida?
Cada vez se menos de ti, ya casi no quieres hablar conmigo y todo lo que yo hago esta mal, o es razón para que te burles de mi. Pregunto: ¿con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes?
Mamá se la pasa en vela y de pasada no me deja dormir a mi diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas.
¿No te metas en vida?
Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con viejos que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o peor aún, te busco yo, cuando tengo que llamarte la atención.
¿No te metas en mi vida?
Estoy seguro que ante estas palabras, podemos responder juntos.
Hijo, yo no me meto en tu vida, tú te has metido en la mía, y te aseguro, que desde el primer día, hasta el día de hoy, no me arrepiento que te hayas metido en ella y la hayas cambiado para siempre.
PAPAS,
¡Muchas gracias! Por dejar que sus hijos se metan en sus vidas.
Y para ustedes hijos, recuerden que la vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginan alguien les dirá: …
“No te metas en mi vida”.


MIL BENDICIONES DE SOLANGE Y MARIO